Por qué lo sólido

120 mil millones de envases cosméticos al año

Ante esta realidad, elegimos lo sólido: una forma más sobria de cuidarse y de cuidar el planeta.

El contexto

Lo que nuestros gestos de belleza dejan tras de sí

Cada año, la industria cosmética produce 120 mil millones de envases en todo el mundo: frascos, tubos, tarros, dosificadores. Gran parte nunca se recicla y termina enterrada, incinerada o dispersa en la naturaleza.

Constatarlo no es un reproche, es un punto de partida. Lo sólido no es la única respuesta posible, pero es la nuestra: un gesto sencillo y concreto para aligerar nuestra huella en el día a día.

Fuente: Zero Waste Week · zerowasteweek.co.uk (nueva pestaña)

Tres cifras clave

Por qué lo sólido tiene sentido

  • 9 %

    de los residuos plásticos se reciclan realmente en el mundo.

    Fuente: OCDE, Global Plastics Outlook (2022)

  • 0 %

    de agua en nuestros productos sólidos: una fórmula pura y concentrada.

    Terres d'Ocre · fórmula 100 % de origen natural

  • 1

    estuche de roble francés, recargable y pensado para durar toda la vida.

    Terres d'Ocre · hecho a mano en Haute-Loire

01 · El agua que transportamos

¿Por qué transportar agua en un frasco?

En la mayoría de los cosméticos líquidos, el agua es el primer ingrediente de la lista. Se envasa, se transporta y después se protege con conservantes hasta llegar a tu baño. Añade peso al producto, a su envase y a su transporte.

Lo sólido apuesta por lo contrario: una fórmula sin agua, más ligera y más concentrada, en la que cada ingrediente tiene su razón de ser.

«Conservar lo esencial, y nada más».

02 · El plástico que queda

Un frasco, varios materiales

Un envase cosmético suele combinar varios materiales: frasco, dosificador, tapa, etiqueta, a veces de plásticos distintos. Para reciclarlos, habría que separarlos, algo que en la práctica rara vez ocurre.

Separar los residuos sigue siendo un gesto valioso, pero no basta: en el mundo, solo el 9 % de los residuos plásticos se reciclan realmente (OCDE, 2022).

Nuestro estuche, en cambio, lo elabora en roble francés un artesano de Haute-Loire. No se desecha: se guarda, se recarga y se transmite.

03 · Un saber que recuperamos

Lo sólido, un saber hacer antiguo

Mucho antes de los frascos, la gente se cuidaba con jabones, bálsamos, pomadas y maquillajes. Los guardaba en recipientes de madera, cerámica o metal, que reutilizaba y transmitía.

Lo sólido no es, por tanto, un invento reciente: es una transmisión. Hacemos revivir esos saberes con ingredientes elegidos con cuidado y una formulación de hoy.

«Lo sólido no es una moda, es una herencia».

Líquido o sólido

Dos maneras de cuidarte

Lo que diferencia, en el día a día, un cosmético líquido convencional de nuestros productos sólidos.

Un cosmético líquido convencional

  • El agua como primer ingrediente: un recurso que se envasa y se transporta.
  • Un envase de varios materiales: frasco, dosificador y etiqueta, difíciles de separar a la hora de reciclar.
  • Un reciclaje limitado: en el mundo, solo el 9 % de los residuos plásticos se reciclan realmente¹.
  • Conservantes imprescindibles: una fórmula que contiene agua debe protegerse para conservarse bien.

Los productos sólidos de Terres d'Ocre

  • Una fórmula sin agua: pura y concentrada, en la que cada ingrediente tiene su razón de ser.
  • Cero plástico: un estuche de roble francés con certificación FSC, combinado con recargas.
  • Un estuche para toda la vida: dura tanto como lo cuides, y las recargas encajan en él, una tras otra, con el paso del tiempo.
  • Un formato ligero y compacto: menos peso y menos volumen que transportar.
  • 100 % de origen natural: una fórmula fabricada en Romainville, en Île-de-France.

¹ Fuente: OCDE, Global Plastics Outlook (2022).

Un gesto sencillo, un cuidado con sentido

Elegir lo sólido es cuidar de ti, de los demás y del planeta. También es apoyar la fabricación en Francia, la artesanía hecha con pasión y nuestra misión solidaria.